domingo, 15 de septiembre de 2013

1: la contemplación de un vértice apagado



“si os acordáis de cuando todo esto comenzó sabréis que no era una aventura.” Trompas de Falopio.



-¿permite desayunar el renglón de sonido?

-¿a sabiendo como palabrean los musculosos?

-¿puede enterarse de significantes, nuestros amigos los musgos?

-¿a que calla el Restum?

¿Anti ecología cree que su anillo puede volar? 

-¿la administración de un sentido es una cuestión coja?

-¿cultivaron casi todos los pueblos un secretario orgulloso?

¿Restum no compagina a esos diversos síntomas, la determinación no lo corrompe?. 

¿Flatulencias rizomaticas?, ¿cuestiones metafísicas? o ¿discusiones pedagógicas adaptadas a dimensiones fácilmente transportables?

¿Nutriciones transmitidas por cavidades intramusculares, en un orden olfativo en los cubículos post-subjetivos?, ¿si tu numero lo olvidabas has estado entrando en una secuencia garantizada?

¿Discusiones matericas almacenan en su útero plastificaciones de ideas demolidas. A determinar este régimen indisciplinado es de capital vejes problematizar, pero estribas de tus sentidos cal semiótica, y conversaciones comunes de calientes hemisferio de la insípida descripción de dos entes abarbaros en la escena del desbarajuste secuencial de un?

¿dogma incita a confesiones atmosféricas eliminar cercenados apostólicos?

¿Calificas a dogmas como pletóricos cantos de avellanas?

¿Descifras paciente las colecciones matrimoniales de objetos denominantes?
  


“al percatarme de un tropiezo asumí el descontrol” Restum
 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario